martes, 22 de mayo de 2012

Tasas bajas ¿son tu mejor opción?

Una tasa de interés baja no es lo único que debes considerar al elegir tu hipoteca.


Quienes han decidido comenzar el proceso para adquirir una casa disponen de una amplia gama de productos entre los cuales elegir su hipoteca.
Muchos de estos productos compiten entre sí por ofrecer la tasa de interés más baja o la mensualidad más módica, lo cual sin duda es sumamente atractivo para el comprador, pero ¿es esto lo único que hay que considerar al contratar un crédito?
La respuesta es no. Para empezar debes saber que estos beneficios no siempre significan que terminarás pagando menos por tu casa, y para que realmente saques provecho de una tasa menor, debes evaluar otros cinco aspectos, como las comisiones y el monto a financiar.
Estos son todos los detalles que debes considerar:

1.- La tasa de interés no es igual al CAT
El Costo Anual Total (CAT) del crédito hipotecario es una unidad de medida que sirve para comparar diferentes créditos a lo largo del tiempo. Éste incluye la tasa de interés nominal (en este caso es lo que las instituciones bancarias ofrecen como “tasa baja”), las comisiones que pagarás por apertura del crédito y la administración del mismo, así como los seguros que estarás obligado a contratar junto con el crédito.
El CAT no incluye los gastos notariales ni los impuestos que se generen por la adquisición del inmueble o el avalúo. Estos también serán una carga para tu bolsillo y su importe varía.

Según Banxico, hasta agosto de 2011, el CAT promedio del crédito hipotecario era de 14.26%.
2.- Comisiones
Uno de los costos ocultos de tu crédito hipotecario puede estar en las comisiones que el banco cobrará no sólo por otorgarte el crédito sino por la apertura y administración del mismo.

Mientras que la comisión por apertura del crédito se determina como un porcentaje del monto que el banco te prestará (oscila entre cero y 2%, según el banco) y en la mayoría de los casos es un pago único que debe efectuarse al principio de la vida del crédito, los gastos de administración trasladan al cliente lo que el banco considera que serán los gastos de cobranza, como la emisión de estados de cuenta y actualización de saldos, entre otros.

El monto de dichas comisiones puede incrementarse a lo largo de la vida del crédito, por lo cual el importe total de la mensualidad que te hayas comprometido a pagar también lo hará. Aunque estas pequeñas cantidades parecen insignificantes, se vuelven importantes cuando las multiplicas por el número total de mensualidades que tendrás que pagar. Cuando recibas la tabla de amortización de tu hipoteca, analiza la variación de rubros como seguros y comisiones a lo largo del crédito.


3.- Monto a financiar
En el argot crediticio, esta cantidad se define como “aforo”. Se refiere a cantidad máxima sobre el valor del inmueble que el banco está dispuesto a financiarte. A mayor financiamiento, menor será el enganche que tendrás que aportar en el momento de adquirir tu casa, lo cual puede resultar sumamente atractivo. Sin embargo, considera que tendrás que pagarle más dinero al banco, no sólo en mensualidades sino en lo que se refiere a comisiones e intereses aunados al crédito.
Los créditos de tasa baja ofrecen financiar hasta 85% o 90% del valor del inmueble que deseas adquirir. La cifra puede aumentar si, por ejemplo, combinas el financiamiento del banco con un crédito del Infonavit, los cual te permitiría cubrir hasta el 95% del valor de la casa.

4.- El plazo o tiempo de vida del crédito
Para hacer más accesible la adquisición de una vivienda, los créditos de tasa baja ofrecen al comprador la posibilidad de pagar por un periodo más largo, que oscila entre los 20 y los 30 años. En principio una mensualidad más baja, que resulte de dividir el adeudo en mayor número de mensualidades, puede resultar atractiva. Sin embargo, considera que también estarás pagando intereses y comisiones por un periodo más largo. Al final, terminarás pagando una cantidad considerablemente mayor por tu crédito hipotecario.

Si estás evaluando este tipo de crédito y el banco ofrece la opción, solicita el cálculo del monto de la mensualidad no sólo a 20 años, sino también a 15 años, si es que el banco ofrece esta opción. Te sorprenderá que la diferencia en el monto de la mensualidad realmente no es significativa y en cambio sí lo es la cantidad que terminarás pagando dependiendo del plazo que elijas.


5.- Amortización
El hecho de contratar un crédito de tasa baja no te garantiza que estarás pagando menos ni más rápido. En realidad, la amortización de tu crédito debería ser el factor más importante si más que vivir en un lugar bonito te interesa la construcción de un patrimonio.

La amortización es el porcentaje de tu mensualidad que sirve realmente para pagar el préstamo y que no se destina únicamente al pago de intereses.

Una hipoteca con mayor tasa de interés pero amortizable en menos años te asegura que pagarás rápidamente tu adeudo y, por lo tanto, tendrás un ahorro considerable en intereses.

Ahora que sabes qué elementos hacen que un crédito resulte atractivo, investiga cuál de las hipotecas que ofrecen una tasa de interés, CAT o mensualidad baja te conviene.


¿Por qué contratar un crédito de tasa baja?
 
Aunque los créditos hipotecarios de tasa baja no parecen ser tan baratos como su nombre sugiere, los clientes con cierto perfil pueden beneficiarse de esta opción, por ejemplo:

1.- Si llevas pocos años en el mercado laboral y auguras que tus ingresos aumentarán sustancialmente en un corto lapso. Contratar este tipo de créditos puede ser conveniente si se planea realizar pagos anticipados para reducir el plazo del crédito y, con ello, el costo total del mismo. Considera que si no aceleras el pago de tu hipoteca sería prácticamente lo mismo que estar pagando renta, pues durante los primeros años del crédito sólo cubrirás intereses, pero tendrás la obligación de pagar impuesto predial, mantenimiento y las mejoras que requiera tu casa.

2.- Si no cuentas con un monto elevado para el enganche, tus ingresos son variables o no tienes forma de comprobarlos para poder acceder a otro tipo de crédito o una mensualidad más alta. Puedes contratar un crédito de tasa o mensualidad baja y más adelante solicitar la sustitución de tu hipoteca por otra que te permita amortizar tu adeudo más rápidamente.

Ten en cuenta que trasladar la hipoteca a otro banco implica pagar otra vez los gastos por la apertura de un nuevo crédito. Estos incluyen tanto la comisión que la institución financiera estipule como la escrituración del inmueble.

3.- Un buen momento para contratar un crédito de tasa o mensualidad baja es cuando has encontrado una excelente oportunidad inmobiliaria que garantiza una alta plusvalía y de momento tus ingresos no te permiten contratar un crédito con mensualidades más altas. En tal caso te conviene esperar a que el valor de la propiedad aumente para venderla. La ganancia puede compensar el gasto en intereses que realizaste durante los años de espera.



Recuerda que Dr. House te asesora para decidir tu mejor opción de crédito, de acuerdo a tu perfil y necesidades, ¡consúltanos!


Editorial Metroscubicos.com / Karla Bayly*
*La autora es coach financiera.

lunes, 21 de mayo de 2012

Qué revisar en un contrato de apertura de crédito

10 puntos que debes revisar antes de firmar un contrato hipotecario



Cuando adquieres una propiedad a través de una hipoteca, firmas un contrato de apertura de crédito donde se establecen los derechos y obligaciones del crédito. Asegúrate que estás firmando un acuerdo que puedes cumplir.


Dentro de los aspectos más importantes a revisar en este documento están:


  1. Importe del crédito. Es el monto que te presta la institución, debe especificar la moneda y su equivalencia en pesos, en caso de ser un crédito en dólares.
  2. Plazo. Número de meses que te comprometes a pagar el crédito
  3. Mensualidad. Monto del pago mensual, número de mensualidades (debe coincidir con el punto anterior). Si la mensualidad varía de un mes a otro por la tasa de interés, la institución debe proporcionarte una tabla esta relación de pagos, también pueden darte estos datos a través de tu estado de cuenta.
  4. Forma de pago. Se estipula dónde pagarás mensualmente, y las opciones que tienes como, efectivo, cheque, transferencia electrónica o domiciliación.
  5. Intereses ordinarios. Te indica el tipo de interés que se aplicará a tu crédito, puede ser, fija, variable o con tope.
  6. Penalizaciones. Lee cuidadosamente las sanciones que se generarán por el incumplimiento de tu pago, recargos por pagos vencidos, intereses moratorios y gastos de cobranza.
  7. Pagos anticipados. Se refiere a los pagos que puedes aportar al capital para reducir los intereses y el plazo. La mayoría de las instituciones financieras te requieren estés al día con tus pagos mensuales, de lo contrario primero deberás pagar tus atrasos. 
  8. Seguros. Te explica los seguros que debes contratar, cómo hacerlo y su vigencia. Los más comunes son: de vida, contra daños y desempleo. El costo de estos seguros ya está calculada dentro de tu pago mensual.
  9. Vencimiento anticipado. Indica las causas por las que el contrato puede terminar antes del periodo establecido.
  10. Estado de cuenta. Este documento es importante, pues contiene la información relevante de tu crédito y él puedes ver reflejado tus pagos. Revisa con qué frecuencia la institución te lo enviará.

Antes de firmar asegúrate que no tienes dudas sobre este contrato, corrobora que lo que te ofrecieron desde inicio esté por escrito y no olvides pedir copia de este documento.


Recuerda que Dr. House te asesora en el proceso de adquisición de tu vivienda, para que tu sueño no te quite el sueño. ¡Consúltanos!
Editorial Metroscubicos.com

Hipoteca para 2


En México se estima que 35% de los créditos hipotecarios vigentes son mancomunados porque, como reza el dicho, “la unión hace la fuerza”.


Y es una frase muy importante a la hora de solicitar un crédito hipotecario, pues tanto los bancos como el Infonavit y el Fovissste aceptan la posibilidad de mancomunar el ingreso de dos personas para que puedan incrementar su capacidad de endeudamiento.

No necesitas estar casado

Aunque la gran mayoría de los créditos mancomunados del mercado son conyugales, es decir, entre matrimonios legalmente constituidos —con un acta civil de por medio—, no todas las instituciones financieras limitan esta posibilidad a parejas de casados. Algunas entidades financieras permiten la unión de esfuerzos a parejas que viven en concubinato y a personas vinculadas por lazos familiares, como hermanos o padres e hijos.


“Algunos bancos aceptan lo mismo a esposos y concubinos que a parejas del mismo sexo. Unos piden actas de matrimonio, de sociedad de convivencia o exigen que quienes viven en concubinato tengan un hijo en común. Cada institución tiene sus propios criterios.

¿Quién pone qué?

En un crédito mancomunado, los bancos y Sofoles consideran tanto tus ingresos como los de tu pareja o familiar para determinar el monto que pueden prestarles; asimismo, los dos adquieren por igual los derechos y obligaciones que marca el contrato. Los requisitos son los mismos que para un crédito individual.


Si bien es un solo crédito, se evalúan a las dos personas bajo los mismos criterios: se revisa  su buró de crédito, se solicitan referencias personales y comerciales y demás documentos”.


Un punto importante que debes considerar es que si tú o tu pareja tienen un historial irregular o mal calificado en el buró de crédito, ello puede afectar el trámite a tal grado que su solicitud sea rechazada, sin importar que el crédito esté nada más a tu nombre.


Si el crédito se aprueba, ambos firmarán el contrato. Aunque el que aporte mayor ingreso a la combinación será reconocido como acreditado y el otro como coacreditado, su situación será exactamente la misma: tendrán las mismas responsabilidades y beneficios; estarán obligados a pagar el préstamo según lo convenido con la institución y, al liquidar, los dos serán dueños del inmueble.


Sin importar el ingreso que aportes a la combinación o al pago de las mensualidades, el contrato determina que, tras de la liquidación del préstamo, cada uno será propietario de 50 por ciento de la vivienda, bajo la figura de copropiedad. A menos que tú y tu pareja indiquen una instrucción diferente al inicio del proceso de acreditación.

Casado y asalariado

En el caso de Infonavit y el Fovissste hay varias opciones para créditos mancomunados y operan de manera distinta a como sucede en un banco o Sofol. Para empezar, sólo contemplan créditos conyugales, aunque cada uno tiene sus propias reglas.

Infonavit

Si cotizas para el Infonavit debes saber que sólo existe el crédito conyugal y puedes solicitarlo si tu matrimonio está legalmente constituido y tanto tú como tu pareja son derechohabientes de esa institución.


En este esquema la pareja tiene acceso a dos créditos; el que precalifique con el monto más alto obtiene el ciento por ciento, mientras que el otro recibe hasta 75 por ciento de su capacidad de crédito. Ambos préstamos se pagarán vía nómina y plantean los mismos requisitos que los créditos del Infonavit: que su relación laboral esté vigente, tener 116 puntos acumulados y estar al corriente con las aportaciones patronales.

Fovissste

Si tú y tu pareja son trabajadores del Estado y tienen su ahorro para la vivienda en el Fovissste, el crédito se llama Mancomunado y forma parte del esquema tradicional, así que deberán obtenerlo mediante sorteo. Ambos deberán cumplir los requisitos que comparten todos los créditos que otorga esta institución.


La convocatoria es anual y el instituto la lanza entre octubre y noviembre para que los ganadores del sorteo tramiten su crédito y lo ejerzan en el primer trimestre del siguiente año. El número de créditos mancomunados que Fovissste sortea al año es limitado y suele ser de entre 12 y 15 por ciento del total.

¿Cuándo es una buena idea?

Suena muy atractiva la posibilidad de acceder a un crédito más grande que el que puedes obtener nada más con tus ingresos y, por ende a una mejor vivienda, pero ¡alto! No corras al banco a solicitar un crédito mancomunado que quizá no necesites.


Primero delimita bien tus necesidades de vivienda, revisa tu cuenta bancaria para saber de cuánto dispones para el enganche y decide el monto que requieres que te presten para comprar una casa de esas características. Si tu ingreso basta para obtenerlo, olvida la idea de involucrar a otra persona.


“Mancomunar es bueno cuando no te alcanza el ingreso, pero si lo que ganas es suficiente para obtener el financiamiento que requieres, es mejor que lo hagas solo; así mantienes intacta la capacidad de endeudamiento de tu pareja por si más adelante requieren un crédito de otro tipo, quizá para comprar auto o para hacerle mejoras a esa misma casa”.


Una situación en la que es válido solicitar un crédito conyugal aun cuando el ingreso de uno de los miembros de la pareja sea suficiente para obtener uno individual, es cuando ambos quieren aprovechar el saldo de su Subcuenta de Vivienda. “En ese caso está justificado, porque es un beneficio que no debe dejarse a un lado”.


Además, si la pareja tiene un ingreso sobrado y decide aprovechar su derecho de crédito con el Infonavit o el Fovissste, es probable que el crédito en su conjunto (institutos y banco o Sofol) les resulte cómodo y fácil de pagar en un lapso corto.

¿Y si me divorcio?

Siempre está latente la posibilidad de que en algún momento del matrimonio sobrevenga un divorcio. Desde luego, en ese caso  el hecho de que haya un crédito hipotecario a medio pagar será un problema extra que tendrán que resolver, independientemente de si la hipoteca es conyugal o individual.


¿Por qué es igual? Porque aunque el crédito sea individual, la ley supone que una parte se ha pagado durante el matrimonio y que, de alguna manera, ambos han contribuido a que los pagos se hagan en tiempo y forma. Además, si tienen hijos, el juez verá por ellos y su derecho al bienestar en primera instancia.


La situación del crédito no cambia en nada con un divorcio: se mantienen los acuerdos del contrato, a menos que el juez emita una orden para cambiarlos y determine quién seguirá pagando y de quién será la propiedad cuando se liquide. Una vez que se emita el acuerdo legal, la ex pareja debe acudir a la institución financiera para hacerlo efectivo.


Independientemente de las implicaciones emocionales de un divorcio, se recomienda que todo acuerdo verbal de división de bienes adquiera el estatus de convenio legal. En él se debe señalar quién seguirá pagando la hipoteca y firmar la cesión de derechos que se haya convenido para determinar quién se quedará con la casa ya pagada.


Si el crédito conyugal está en una institución pública (Fovissste o Infonavit), el caso es similar. Se mantienen las condiciones del contrato inicial y se efectúan los descuentos patronales a ambos cónyuges hasta en tanto no se presenten a la institución con una orden del juez que indique algún cambio”.


En el momento en que se disuelva la sociedad matrimonial, las condiciones de pago del crédito quedarán sujetas al convenio de divorcio que se firme ante el juez, en el cual se asentarán los acuerdos que la pareja haya establecido previamente. En estos casos ni el Infonavit ni el Fovissste intervienen.


Los créditos mancomunados son una excelente alternativa para formar patrimonio; sin embargo, hay que tomar en cuenta las implicaciones de tener una deuda de largo plazo entre dos.


Recuerda que Dr. House te guía y te asesora, de forma imparcial, para la adquisición de tu vivienda y de la mejor hipoteca de acuerdo a tu perfil y necesidades. ¡Consúltanos!



Editorial Metroscubicos / Georgina Navarrete

viernes, 18 de mayo de 2012

Todo lo que debes saber sobre el Buró de Crédito

Hoy por hoy, el Buró de Crédito es el punto de referencia para el otorgamiento de créditos en México


El Buró de Crédito cuenta con el historial de poco más de 27 millones de personas. Esta institución no se encarga de calificar a la gente, simplemente recoge los reportes de cada persona y los pone a disposición de cualquier entidad financiera o comercial que los solicite.



El Buró de Crédito es la Sociedad de Información Crediticia (SIC) que se encarga de integrar y proporcionar información sobre el historial financiero de todas las personas y empresas, previo al otorgamiento de cualquier tipo de crédito.

La información que alberga el Buro de Credito proviene de los reportes crediticios de las instituciones bancarias, sofoles o empresas de servicios que otorgan crédito (tiendas departamentales, agencias automotrices, telefonía celular, televisión de paga, etcétera).

El Buró de Crédito presenta toda la información de forma estandarizada a través de un “Reporte de Crédito”, mismo que contiene el historial crediticio de la persona en cuestión. Los reportes de crédito son utilizados para determinar si las personas son sujetos de crédito o no y es determinante al momento de aceptar o rechazar las solicitudes de crédito. Por ello es importante que las personas siempre conozcan su historial de crédito y en caso de encontrar fallas tomen las acciones necesarias para corregir dichas anomalías.

¿Quiénes"están" en el Buró de Crédito?
 

Todas aquellas personas que solicitan un crédito de cualquier tipo de manera automática generan un registro en el Buró de Crédito, sin importar que sea moroso o buen pagador. Sin embargo, esto no quiere decir que haya una “lista negra” o un “boletín”, simplemente es el historial sobre el comportamiento de pago de casi toda la gente.

Para conocer a fondo su estátus ante el Buró de Crédito, todas las personas o empresas tienen derecho a solicitar su Reporte de Credito Especial a traves de las diversas opciones que la institución pone a su disposicion para este fin.

El Reporte de Credito es un documento que muestra el historial crediticio de cada persona, detallando informacion de los financiamientos que tiene o ha tenido, la fecha de apertura, saldo, etcétera, y la forma como estos han sido pagados en el tiempo; dicho reporte se proporciona sin costo una vez cada 12 meses, siempre y cuando la entrega se realice por correo electronico o directamente en la oficina de atencion a clientes del Buró de Credito.

El historial se sustenta cada mes con la información de las instituciones bancarias, emisoras de tarjetas de crédito, arrendadoras financieras, automotrices, hipotecarias, tiendas departamentales y compañías de comunicación. Estas empresas aportan información personal y crediticia donde se incluye el tipo de cuenta, límite de crédito y comportamiento de pago mensual.

¿Se borran las deudas del pasado?
 

El tiempo que permanece la información en el Buró de Crédito, por ley, es de seis años. Pero ten en claro que transcurrido ese tiempo el historial se renueva, aunque el registro, bueno o malo, permanece.

Por ejemplo, si dejas de pagar un adeudo, la información del retraso permanecerá en la base de datos durante los próximos 72 meses. Sin embargo, si te pones al corriente en tus pagos la información se actualizará de forma casi inmediata, lo que se reflejará tu cumplimiento y permitirá mejorar el historial crediticio. No tienes que esperar a que se elimine la información.

Una obligación individual
 

Sin duda, tú conoces bien a quén y cuánto debes; sin embargo, te sugerimos que estés al tanto de la información registrada en el Buró de Crédito, lo cual te brinda la oportunidad de conocer tu real situación de endeudamiento y puedas sanear tus finanzas.

Es importante que antes de solicitar un crédito hipotecario, o de cualquier otro tipo, conozcas tu historial crediticio, pues de existir algún error en la información o un crédito sin liquidar, puedes detectarlo a tiempo y actuar de inmediato.

¿A dónde acudir en caso de alguna anomalía en mi historial crediticio?
 

Por ley, la información contenida en la base de datos del Buró de Crédito debe ser correcta, actualizada y, cuando sea utilizada por empresas, debe ser con la autorización expresa del consumidor a través de su firma.

Todas las personas pueden conocer su reporte de crédito y presentar una reclamación cuando la información sea incorrecta, para que ésta sea corregida o eliminada lo antes posible. La Condusef atiende y resuelve las reclamaciones de los usuarios de servicios financieros en donde la mayoría de las quejas presentadas son por desacuerdos con los registros de los reportes de crédito y que en un gran número son resueltas a favor de los usuarios.

Por lo anterior, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda que el consumidor consulte constantemente su historial crediticio para asegurarse que todo sea correcto y no existan errores, para que en caso de que sea necesario se realicen las aclaraciones correspondientes ante la Unidad Especializada de la Sociedad de Información Crediticia o ante la institución financiera o empresa comercial de que se trate, sobre todo si tienes contemplado solicitar algún tipo de crédito.

En la Condusef las personas pueden realizar consultas sobre los servicios ofrecidos por las Sociedades de Información Crediticia, así como atender sus reclamaciones y pedir que se corrijan los errores que existan en el historial crediticio si éstas no fueron atendidas adecuadamente.

En caso de que existan imprecisiones, omisiones o errores, el Buró de Crédito te apoya para presentar una reclamación o aclaración ante la institución financiera correspondiente. Toma en cuenta que el proceso tarda en promedio 45 días hábiles, pues por ley las instituciones financieras disponen de 30 días hábiles para responder a cualquier aclaración o reclamación que reciban.

En el Buró de Crédito también se dan problemas por homonimia, mantente alerta, pues esto puede ocasionarte severos dolores de cabeza y retrasar tus proyectos para la adquisición de una casa, por ejemplo, mientras identifican y aclaran que el mal historial no te corresponde.

Es importante destacar que ninguna empresa o persona tiene la capacidad para “limpiar tu historial”, no te dejes estafar.

Reporte de crédito especial
 

Es fácil tener acceso a tu historial, tienes derecho a solicitar un reporte de crédito una vez al año completamente gratis. Si requieres más consultas, el reporte extra tiene un costo de 15 pesos vía Internet o 60 pesos en el centro de atención telefónica y oficina de atención a clientes.

Obtén tu reporte de crédito con un instructivo para interpretarlo en  ww.burodecredito.com.mx.


Interpreta tu reporte
 

Para que entiendas de forma rápida tu situación, el Reporte de Crédito Especial incluye un resumen gráfico que te alerta sobre el estado de cada uno de tus créditos.

Por ejemplo, respecto de la forma de pago, el informe presenta íconos que indican lo siguiente:

 √: Crédito al corriente.
Imagen de un reloj: El crédito tiene un atraso entre uno y 89 días.
Signo de admiración: Crédito con atraso mayor a 90 días o reportado como una deuda total o parcial sin recuperar.

Asimismo, la forma de pago muestra la oportunidad con que el pago fue efectuado. Si tienes atraso en el pago, el informe indica los días de atraso contados a partir de la fecha límite de pago hasta la fecha de actualización de la información.

Las leyendas son:

01 = Cuenta al corriente
02 = Cuenta con atraso de 1 a 29 días.
03 = Cuenta con atraso de 30 a 59 días.
04 = Cuenta con atraso de 60 a 89 días.
05 = Cuenta con atraso de 90 a 119 días.
06 = Cuenta con atraso de 120 a 149 días.
07 = Cuenta con atraso de 150 días hasta 12 meses.
96= Cuenta con atraso de más de 12 meses.

Otras leyendas son:

U = Cuenta no calificada. Significa que el Otorgante de crédito no cuenta con elementos para proporcionar una clasificación en el mes de actualización de la información.

00 = Cuenta reciente para ser clasificada: Esta calificación se utiliza especialmente en créditos de tipo revolvente o sin límite preestablecido, cuando el Titular del Crédito no ha efectuado ningún movimiento o disposición del mismo.

97 = Cuenta con deuda parcial o total sin recuperar: Esta clasificación se utiliza cuando se otorgó alguna quita o bien no ha sido posible cobrar el crédito en su totalidad.

Tener esta leyenda es determinante para que no se autorice el crédito, ya que la leyenda que aparece en este caso, de “Cartera Vencida con Saldo Menor”, para las empresas es un alerta sobre un consumidor que no se compromete.

99 = Fraude cometido por el consumidor: El titular del crédito cometió un fraude a la Empresa o Entidad Financiera

Con base en esta información, cada institución tomará las decisiones sobre quién es o no sujeto de crédito. Entre más pronto enfrentes tu situación financiera y te comprometas a salir del círculo de endeudamiento, se irán abriendo nuevos créditos y puertas para hacer realidad tus sueños.

Recuerda que Dr. House te orienta y asesora para adquieras tu casa y el mejor crédito de acuerdo a tu perfil y necesidades.

Editorial Metroscubicos.com / Gabriela Balcázar

viernes, 11 de mayo de 2012

Sí hay crédito para trabajadores independientes

Si no tienes un trabajo fijo, o laboras por tu cuenta y quieres adquirir tu casa propia, puedes tramitar tu crédito hipotecario.


Las instituciones financieras comprobaron que quienes no están afiliados a los institutos públicos de vivienda como Infonavit o Fovissste tienen capacidad de pago. Y no sólo eso: según un estudio de BBVA Bancomer, resulta que es un mercado potencial de 1.4 millones de acreditados, que incluso supera al de los institutos públicos de vivienda.
Por lo novedoso y las características del segmento al que va dirigido, el nuevo programa se implantará gradualmente. Los banqueros basan su confianza en la experiencia exitosa del esquema de apoyo a las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMES), así como en el crecimiento que han experimentado los bancos de nicho como Coppel o Banco Walmart.


De acuerdo con estimaciones de BBVA Research, los bancos podrán atender en forma exclusiva a unos 700,000 trabajadores sin contrato fijo con necesidad de una casa e ingresos suficientes. Otros 3.4 millones de hogares podrían ser atendidos en colaboración con el sector público. 


¿A mí también me prestan?


No importa si eres taxista, profesional independiente, policía, mesero, empleado estatal, municipal o comerciante: sólo debes tener recursos suficientes. 
El producto que ha creado para este mercado la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) se llama Crediferente y permitirá comprar casa nueva o usada a plazos de entre cinco y hasta 25 años. El enganche mínimo será de 10 por ciento del valor de la vivienda, y el monto del crédito que podrás obtener, dependiendo de tu capacidad de pago, podría ser hasta de 90 por ciento del valor de la vivienda o 500,000 UDI’s, que hoy ascienden a unos 2.3 millones de pesos.  
La hipoteca será en pesos, con tasa de interés fija o pagos mensuales definidos. De hecho, se pide que se cumpla con una relación de pagos-ingreso del 33 por ciento, es decir, que tu mensualidad no rebase ese porcentaje de tus ingresos comprobables.


Este crédito se otorgará respaldado por garantía hipotecaria, es decir, la vivienda quedará como garantía del crédito, y la tasa de interés y las comisiones dependerán del intermediario financiero con quien se contrate el crédito, por lo que te recomendamos contactar al menos a tres entidades y comparar las condiciones y el servicio que ofrecen.
Dentro del programa se contemplan unos 1,000 millones de pesos en subsidios para otorgar crédito a la población vinculada con las Fuerzas Armadas y la Policía Federal, estatal y municipal. El programa de subsidios a las Fuerzas Armadas ya operaba a través de Banjército, pero ahora incorporará a las fuerzas policiales.


Hay 8.1 millones de hogares que, sin tener prestación de vivienda, cuentan con los ingresos mínimos suficientes para el pago de una hipoteca. Si tú estás en ese amplio grupo de personas con ingresos recurrentes y quieres comprar tu casa, acércate a tu banco y pregunta por este financiamiento.


¿Qué necesito?
Los requisitos son mínimos:
Ser mexicano.
Tener entre 18 y 65 años.
CURP.
Comprobar ingresos equivalentes o superiores a 3.03 veces el valor de la mensualidad a pagar. 
Si eres trabajador independiente, no tienes manera de comprobar tus ingresos o si tu calificación crediticia es baja, la alternativa es participar en el programa AHORRASHF.


Demuestra tu capacidad
Crediferente te permitirá demostrar tu capacidad de pago mediante estos esquemas:


Renta con opción a compra. Tienes que firmar un contrato y pagar puntualmente la renta durante un periodo mínimo de seis meses. El monto de la renta que pagues deberá ser igual o mayor a la mensualidad del crédito que deseas contratar. Es importante que exista un contrato de renta con opción a compra o un contrato de promesa de compraventa, así como recibos de pago de renta. Estos documentos le darán formalidad a tu compromiso de quedarte con la propiedad y serán la forma mediante la cual comprobarás la puntualidad de tus pagos.
Ahorro. La idea es que de manera ininterrumpida ahorres cada mes la cantidad equivalente a lo que sería el monto de la mensualidad del crédito. Ahorrando durante seis meses previos a la compra de tu casa demostrarás tu capacidad de pago.


El monto que se acumule se puede utilizar como enganche y los depósitos deben realizarse en una cuenta de inversiones, ahorro o cheques a nombre del futuro acreditado o coacreditado.
Buen pagador. Este esquema te permite demostrar tu capacidad de pago al comprobar, mediante estados de cuenta, que has pagado de manera puntual, sin retrasos, créditos con mensualidades similares a la que pagarías con el crédito de vivienda que deseas.


Renta pagada. Podrás comprobar tu capacidad de pago demostrando que has pagado de manera cumplida la renta del inmueble que habitas. Es indispensable que exista un contrato de arrendamiento y que presentes recibos de pago de la renta.


¿Quiénes me prestan?


Según la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) y la Secretaría de Hacienda, los que le apuestan a personas cumplidas sin sueldo por nómina son: BBVA Bancomer, Santander, HSBC, Banamex, ABC Capital y Mifel.
También las Sofoles y Sofomes Li Financiera, Patrimonio, Casa Mexicana, Metrofinanciera y Crédito Inmobiliario. Para comenzar tu investigación, dirígete a los bancos: BBVA Bancomer, HSBC y Santander. O bien a las Sofoles y Sofomes: Hipotecaria Casa Mexicana, LI Financiera, Patrimonio, Metrofinanciera, o Crédito Inmobiliario.



Editorial Metroscubicos / Ana Lydia Valdés

lunes, 30 de abril de 2012

El Infonavit otorga otro crédito

Tendrán plazos de entre 5 y 30 años para cubrir el préstamo y serán en Pesos

A partir del segundo semestre del año, los acreditados al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) que hayan terminado de pagar su crédito podrán solicitar un segundo financiamiento. El Infonavit ya definió los lineamientos a los que deberán sujetarse las personas que deseen una segunda vivienda, ya sea nueva, usada o que quieran realizar remodelaciones o ampliación.

Sólo podrán acceder al nuevo financiamiento los trabajadores que por lo menos tengan un año de haber liquidado su primer crédito, informó Víctor Manuel Borrás Setién, director general del Infonavit.

Las personas interesadas en adquirir otra vivienda a través de un préstamo del fondo deberán reportar cinco años de aportación continua al fondo.
Los financiamientos estarán denominados exclusivamente en pesos y podrán aprovecharse para comprar una vivienda, nueva o usada, remodelar o ampliar una casa.


“El otorgamiento de créditos en veces salarios mínimos en 1990 correspondía a una realidad que ha cambiado, por ello, la ley nos faculta a entregar créditos en pesos a tasa nominal, lo que brindará certidumbre sobre su pago y comportamiento en el tiempo”, informó Víctor Manuel Borrás.

Los créditos se entregarán en coparticipación con el sector financiero; sin embargo, será responsabilidad del Instituto su originación y administración; además, únicamente participarán las instituciones que ofrezcan las mejores condiciones de tasas de interés, detalló el representante del fondo de vivienda: “Nosotros pretendemos hacer subastas y trabajaremos con las instituciones financieras que ofrezcan las tasas de interés más baja. Por ellos esperamos ofrecer un producto atractivo”, expresó.

Con la integración del segundo crédito, la demanda anual de financiamientos podría incrementarse en 60,000 créditos.

Yuridia Torres / El Economista

Todo listo para el segundo crédito Infonavit



Es cuestión de días para que se den a conocer las reglas para el Segundo Crédito y el Crédito en Pesos, reformas que comenzarán a operar en junio próximo. Mientras   presentamos los lineamientos básicos que regirán.

Ya están casi listas las reglas de operación del esperado Segundo Crédito Infonavit, así como los lineamientos para acceder a un financiamiento hipotecario en pesos y no en Veces Salario Mínimo, como se había hecho durante toda la vida del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores.
Aunque la espera ha sido más larga de lo anunciado –en primera instancia se pensó que estarían aprobadas a finales de febrero–, el reglamento de la nueva Ley del Infonavit está casi listo y podría anunciarse en unos días para comenzar a afinar detalles técnicos y ponerlo en operación en junio próximo.
Si eres de los que están esperando para pedir el primer crédito en pesos o ya liquidaste uno y estás decidido a aprovechar el Segundo Crédito, te decimos cuáles son las reglas básicas de cada uno: para qué los puedes ocupar, con qué producto y cuáles son los requisitos.
Segundo crédito
Puedes utilizar este crédito igual que un “tradicional”: para comprar casa nueva o para remodelar, ampliar o mejorar la que ya tienes, y también para construir en un terreno propio. Eso sí, lo primero que debes tomar en cuenta es que deberá haber pasado al menos un año de que liquidaste tu primera hipoteca con el Infonavit.
No es una condición arbitraria, sino una necesidad, pues ese lapso mínimo entre ambos créditos garantizará que ya tengas de nuevo ahorro en tu Subcuenta de Vivienda. Recuerda que al contratar tu crédito utilizaste el saldo de tu Subcuenta de Vivienda (SSV) ya sea en el pago inicial o bien dividido entre ese pago y cinco anualidades garantizadas (Infonavit AG).
Además, las aportaciones patronales bimestrales también sirvieron como complemento a tu mensualidad para el pago del crédito durante el tiempo que lo tuviste activo. Es decir, cuando liquidaste tu primer crédito Infonavit, tu SSV estaba completamente vacía y así no cumple los requisitos del instituto..
Ahora, toma en cuenta que mientras más tiempo pase entre la liquidación de tu primer crédito y la solicitud del segundo, tu SSV recibirá más aportaciones patronales y te dará derecho a un monto de crédito mayor que si sólo esperas el año reglamentario. Salvo esta condición de tiempo, el resto de los requisitos son los mismos que exige el otorgamiento de un crédito “tradicional”.
Una particularidad de este Segundo Crédito es que los fondos para financiarte no provendrán del ahorro de los trabajadores –que administra el Infonavit–, sino de una entidad financiera privada (banco o sofol). Pero será otorgado, administrado y cobrado  por el Instituto según sus reglas y condiciones.
Se trata de un esquema similar al que funciona con el Infonavit Total, aunque podrás utilizarlo para comprar, construir, remodelar, mejorar, ampliar o para liquidar una hipoteca previa (pago de pasivos), y no sólo para adquirir una vivienda. Además, los plazos de crédito irán de 5, 10, 15, 20, 25 y hasta 30 años, según el monto del préstamo, tu sueldo y tu edad.
Desde luego, como en todos los créditos Infonavit, la mensualidad no podrá rebasar 25% de tu salario y las aportaciones patronales bimestrales irán directo a amortizar tu préstamo.
Hasta hoy aún no se define el banco o sofol que participará en el Segundo Crédito, ni tampoco se ha determinado la tasa de interés con la que operará, que si bien será estándar y con referencia a las que existen en el mercado abierto, entre 10% y 11%, se subastará para asegurar que sea la mejor oferta del mercado.
Crédito en pesos
A partir de junio, cualquier derechohabiente que tramite un crédito Infonavit (tradicional) o Infonavit Total tendrá derecho a decidir si lo quiere en pesos o en Veces Salario Mínimo.
La diferencia básica entre uno y otro es que el nuevo crédito en pesos permitirá a los acreditados tener la certeza de cuánto pagarán de mensualidad durante toda la vida del crédito; en tanto los créditos en veces salarios mínimos están ligados al aumento que de forma anual tiene este indicador y que es de alrededor de 4% anual. De modo que la mensualidad también aumenta cada año y no se sabe cuánto.
Sin embargo los créditos Infonavit en VSM mantendrán la ventaja de que la tasa de interés oscila entre 6% y 10% anual, según el ingreso del trabajador. Mientras que el crédito en pesos tendrá una tasa única y fija, aún por definir, durante toda la vida del crédito sin importar el ingreso del acreditado.
Aunque hasta hoy no se ha aprobado la tasa de interés con la que operarán los créditos en pesos, deberá ser competitiva en el mercado privado –alrededor de 10%- , pero operará con un esquema especial que beneficiará a los trabajadores de más bajos ingresos.
Es decir, para asegurar a los trabajadores de menor ingreso que sus mensualidades no rebasarán 25% de su salario, el Infonavit propuso complementar temporalmente el pago mensual de los nuevos acreditados de bajo ingreso que opten por un crédito en pesos.
Entre las propuestas que deberían aprobarse esta semana están tanto la tasa de interés del crédito en pesos como el monto y duración de este subsidio a los trabajadores que menos ganan.
Otros beneficios
La modificación a la Ley del Infonavit aprobada a fines de 2011 y decretada en enero pasado, incluye también la ampliación del régimen de inversión del Instituto, que le permitirá poner a trabajar el ahorro ara vivienda de sus afiliados con miras a obtener mejores rendimientos. Más dinero para prestar.
Asimismo, esta reforma plantea que los trabajadores que no ejerzan su crédito durante su vida laboral activa recibirán sus recursos de vivienda de forma directa al momento de pensionarse, beneficio que ya opera desde enero y con el que muchos pensionados han podido reclamar sus fondos sin necesidad de un juicio, como se hacía en años anteriores.


Editorial Metroscubicos / Georgina Navarrete

3 pasos para elegir la mejor hipoteca

Para encontrar la mejor hipoteca es necesario considerar seguir tres pasos fundamentales.


La mejor hipoteca es la que responde a tus necesidades y existe una estrategia para encontrarla.

Los tres pasos básicos de dicha estrategia son:

1. Contrata a 15 años
Si el ingreso no te da para la mensualidad "quiere decir que debes buscar una casa de menor valor, o solicitar menos crédito y dar una aportación mayor en el enganche".

Cambiar a un crédito a 20 o hasta 30 años no cambiará mucho la mensualidad. Si de plano no te alcanza para tomar una hipoteca de 15 años, entonces sube al de 20 años, pero no más de eso.

2. No te vayas por la tasa, el CAT o la mensualidad más baja
Estos son "créditos milagrosos", los primeros ocho años de vida del crédito no tendrás una aportación importante a capital, es decir, estarás pagando sólo intereses, seguros y comisiones de administración.
Tú crees que pagas menos, pero en realidad amortizas menos y tu costo final es más alto, porque la base sobre la cual calculas los intereses se mantiene en el tiempo".

3. No tomes créditos en Udis o salarios mínimos
Hoy en día ya casi no hay de este tipo de créditos. No valen la pena, porque dependen de la inflación o del crecimiento del país y esto resulta en que la tasa no sea fija, otra característica que hay que buscar en la hipotecas que tomes.
Recuerda que con una inflación mayor, corres el riesgo de pagar más con las Udis. Otro elemento en el que hay que fijarse al escoger la hipoteca son los seguros, son atributos menos tangibles, que también valen mucho. Ahora con los desastres naturales que se han vivido en el país la cobertura del seguro de daños puede significar una gran diferencia.

Nosotros te asesoramos para que elijas la mejor hipoteca.

Publicado en CNN Expansión, Por: Regina Reyes-Heroles

martes, 24 de abril de 2012

¿Quieres casa? No compres Problemas

El sueño de tener tu propio hogar puede convertirse en una pesadilla, si no se actúa con cautela; conoce los errores más comunes que la gente comete al adquirir una casa o departamento

Una  vez  que tomaste la decisión de convertirte en propietario, es necesario conocer los errores más comunes que los compradores de vivienda comenten en las operaciones de compra-venta:

1. No asegurarse de que la documentación esté en orden. La casa elegida difícilmente vendrá con un letrero que diga “no tiene escrituras” o “la vivienda tiene un juicio intestamentario”, etc.  Es necesario revisar que antes de firmar cualquier tipo de contrato, tener la certeza de que la documentación de la vivienda y sus obligaciones (pagos) están en orden.


Para tener ésta certeza, es necesario investigar ante el Registro Público de la Propiedad a través del Folio Real (un número único que indica el registro del inmueble) y solicitar el Certificado de Existencia o inexistencia de Gravámen.

2. Desconocer los valores comerciales de la zona. Aún cuando un departamento o casa luzca como el lugar ideal a primera vista, se recomienda comparar los valores comerciales de las propiedades en la misma zona.
Es importante verificar la plusvalía y la cercanía de escuelas, comercios, avenidas y fuentes de trabajo, asimismo, se recomienda detectar posibles focos de inseguridad, que impactan en el costo de la vivienda, también se sugiere comparar el precio de la propiedad con otra similar en la misma zona para asegurarse que el precio es justo.

3. Confiar en que la casa o departamento tiene buenas condiciones sólo porque es nueva. Si bien los reglamentos de construcción implican que las casas y condominios deben tener normas de calidad, no está de más exigir la garantía por escrito de la constructora y checar las quejas que pudiera tener en la Profeco. Esta previsión podría ahorrarte muchos malos ratos por defectos en la construcción o instalaciones.

4. Considerar únicamente el precio. La ilusión de tener una casa propia puede hacer que te olvides de cuestiones prácticas, como la distancia a tu trabajo o escuela, hay casos en los que es más caro ir a dormir a una casa propia a las afueras de la ciudad -por cuestiones de costos de traslado y tiempos-, que seguir rentando cerca de los centros de trabajo.

5. No considerar gastos y tiempos adicionales. El trámite de escrituración puede costar entre 6 y 8% del valor del inmueble. Asimismo, el papeleo de la compraventa representa tiempo. Lo ideal es que consideres en tu presupuesto una partida adicional para los trámites administrativos que puedan surgir.

6. Lanzarte a ciegas. Evitar el costo de un asesor hipotecario o inmobiliario, por pretender hacerlo tú solo,  puede generarte costos mucho mayores que ni siquiera imaginas.

Nosotros te asesoramos para que este proceso sea satisfactorio para tí

Publicado: Martes, 14 de junio de 2011 en CNN Expansión; Por: Viridiana Mendoza Escamilla